Acciones cotidianas para tener una vida más sana

¡Enero está aquí! Para muchos es un nuevo comienzo, un punto de partida hacia el logro de nuevos propósitos. Gran parte de ellos, generalmente se asocian a un cambio de hábitos que optimice nuestro estilo de vida y, en consecuencia, el bienestar y la salud. Ahora bien, es importante que los objetivos no se queden en una mera intención. Para ello, conviene tener en cuenta algunas pequeñas acciones que, en conjunto, supondrán una gran transformación y hoy te las compartimos.

  1. Crea una rutina de sueño y cúmplela a diario. Deberás acostarte y levantarte todos los días a la misma hora.
  2. Cena de forma ligera y con suficiente antelación para contribuir a una buena digestión y mejorar así la calidad del sueño.
  3. Reduce poco a poco la ingesta diaria de ciertos productos ultraprocesados. Recuerda: si no los compras y no los tienes en tu cocina, no los comerás.
  4. Asegúrate de mantenerte bien hidratado.
  5. Sonríe a diario, aunque no salga de forma natural el cerebro no lo distingue y libera hormonas de la felicidad.
  6. Camina todos los días para activarte  
  7. Entrena fuerza como mínimo, tres días por semana. 
  8. Disfruta de tus seres queridos, hazles saber que los quieres y rodéate de las personas que sumen en tu vida y por las que te sientas apoyado.
  9. Si atraviesas un momento complicado, acéptalo y abraza tus emociones negativas. Son parte de la vida y muchas veces sirven de impulso para evolucionar.
  10. Dedícate tiempo. Toma un ratito cada día para mimarte, cuidarte y sentirte en paz y calma.
  11. Deja de comer por inercia y empieza a nutrirte de forma consciente. 
  12. Háblate con cariño y respeto, a veces somos nuestros peores críticos. Lo estás intentando y eso está bien.
  13. Aprende a decir «no» cuando algo no te convenza y a decir «sí» cuando quieres hacerlo, pero es el miedo el que te frena. ¡Lánzate de vez en cuando a la aventura!
  14. Si sientes que tienes asuntos internos que resolver que suponen un freno en tu día a día, pero no sabes cómo abordarlo, plantearte ir a terapia psicológica puede ser la solución que estás necesitando.
  15. Integra en tu rutina semanal algunas sesiones de estiramientos y movilidad.
  16. Huye del sedentarismo. Si trabajas muchas horas sentado levántate cada media hora y moviliza el cuerpo. Tras la jornada, ¡compensa con una buena dosis de actividad!
  17. Pon el foco de atención en tu propio camino, no te compares con el resto, no te sientas inferior, no rechaces tu cuerpo. Abrázate con todo lo que tienes y eres, ¡no hay otro igual que tú!

De parte del team te deseamos lo mejor ¡Nos leemos en el 2023!