La primera vacuna: leche materna

¿Sabías que la lactancia materna reduce el riesgo de muerte en un 20% durante el primer mes de vida?

La leche materna también es conocida como “la primera vacuna” ya que contiene millones de anticuerpos que fortalecerán el sistema inmunológico del bebé. Esto porque al momento del nacimiento es un ser vulnerable y sólo la lactancia materna le brindará lo necesario para enfrentarse a un sinfín de enfermedades e infecciones. 

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que la lactancia materna sea exclusiva hasta los 6 meses de edad, pudiéndose alargar hasta los 2 años en complemento de una alimentación adecuada y saludable para el bebé.


La Lactancia Materna Exclusiva (LME) hace referencia a que el único alimento que puede consumir el bebé durante los primeros seis meses de vida es la leche materna y ningún otro alimento líquido como jugos, refresco, leche de sabor o alimento sólido como pan, galletas o “probaditas”.

Después de los seis meses se iniciará con la alimentación complementaria donde, como su nombre lo dice, se comenzará a complementar la lactancia materna con alimentos sólidos y líquidos diferentes a la leche materna, OJO, la lactancia debe continuar para que el bebé pueda obtener todos los beneficios. 


Debemos saber que el cuerpo es maravilloso y funciona como una máquina perfecta. Imaginemos a un bebé prematuro, que necesita aumentar de peso y fortalecer sus pulmones; la leche de la mamá tendrá un mayor contenido de grasa y anticuerpos enfocados a las necesidades del bebé. O, recientemente con la infección por COVID-19, las mamás que se contagiaron a través de la leche materna, brindan al bebé los anticuerpos necesarios para evitar su contagio hacia esta enfermedad, ¿no es sorprendente?.


Adicional al aporte de nutrientes e hidratación, la lactancia materna previene infecciones gastrointestinales, respiratorias y a largo plazo, obesidad, diabetes, hipertensión, alergias y cáncer infantil. También se asocia con un mayor desarrollo cognitivo y coeficiente intelectual. 

Por si aún no fuera suficiente, también tiene beneficios para la mamá, entre los que destacan, la recuperación física post-parto y prevención en el desarrollo de cáncer de mamá, ovario, diabetes, hipertensión e infarto. 


Para el bebé y la mamá, mejora el vínculo por lo que resulta importantísimo que la lactancia materna inicie en la primera hora de vida.


Si estás por iniciarte en esta nueva etapa, te recomendamos acudir con un asesor/a de lactancia materna que podrá orientarte en todos estos y más beneficios para ti y tu bebé así como ofrecerte la mejor técnica de agarre para que el proceso sea mucho más sencillo. 


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